La isla tiene más de doscientas calas y a casi todas se llega por carretera estrecha. Se atiende en las que tienen alojamiento: hotel, apartamento, villa o finca de alquiler. Si tu cala no aparece abajo, pregunta — lo más probable es que sí lleguemos.
El nordeste: Canyamel, Font de sa Cala y Son Moll. Público alemán fiel y apartamentos repartidos por el pueblo. Ver Cala Ratjada →
Levante, paseo largo y hoteles medianos pegados al mar. Ver Cala Millor →
Cala Egos, Cala Ferrera y Cala Serena, con mucha villa de alquiler. Ver Cala d'Or →
El sureste tranquilo: Cala Llombards, Cala Santanyí y Mondragó. Ver Santanyí →
Cala Pi, Vallgornera y Sa Ràpita, de fincas y casas aisladas. Ver Cala Pi →
Cala Anguila, Cala Mendia y Calas de Mallorca. Ver Porto Cristo →
Cala Mesquida, Cala Agulla, Cala Torta y Cala Mitjana. Carretera estrecha, pero se llega.
Cala Marmols, Cala Llombards, Cala Mondragó, Cala Figuera, Cala Murada y Cala Varques.
Cala Major, Cala Gamba, Cala Estància, Cala Blava, Cala Vinyes y Cala Portals Vells.
Cala Fornells, Cala Llamp, Camp de Mar, Sa Calobra, Cala Tuent y Cala Deià.
En las calas pequeñas el desplazamiento es largo y la carretera lenta. Con 24 horas de margen se cuadra bien.
El kilometraje va dentro del precio que te cerramos por WhatsApp. No se suma nada al llegar.
Se monta en la habitación o en la terraza cubierta si la hay. Llevamos camilla, sábanas y aceites.
Llegamos sin rótulos, sin uniforme y sin nombrar el servicio en recepción.
Escribe el nombre de la cala y el alojamiento, y te confirmamos horario y tarifa antes de reservar.