Del primer aceite al último silencio: una hora y media donde el único plan eres tú.
Respiración, presencia y masaje de cuerpo entero. Sin guion rígido: tu cuerpo marca el ritmo.
Trabajo energético íntimo con marco profesional y límites claros, siempre.
Espacio preparado, aceites, temperatura, música: los detalles importan.
Fechas, duración y condiciones claras antes de venir.
180 €
El ritual esencial: entrada, masaje de cuerpo entero y cierre en silencio.
250 €
Dos horas sin prisa, con más tiempo de entrada y de cierre. El formato que más se repite.
480 €
Tres sesiones de 90 minutos (160 € cada una). El trabajo tántrico da lo mejor con continuidad.
+40 €
En tu casa, villa, hotel o a bordo, en toda Mallorca. Llevamos camilla, aceites y música.
Un WhatsApp con el día, la hora y dónde te alojas. Respondemos en menos de 15 minutos.
Qué incluye, cuánto dura y el precio cerrado. Todo antes, nada durante la sesión.
Espacio preparado, aceites, temperatura y música. Tu cuerpo marca el ritmo y puedes parar cuando quieras.
Sin prisa por salir. Agua, silencio y el resto de la tarde tranquila.
Horario: todos los días, de 10:00 a 22:00 · Zona: Palma y toda Mallorca a domicilio · Idiomas: español, inglés y alemán
Palma · Son Vida · Portals y Calvià · Port d'Andratx · Alcúdia y Pollença · Playa de Palma · Toda la isla
Un masaje tántrico es un ritual de cuerpo entero que combina respiración consciente, presencia y trabajo energético. A diferencia de un masaje relajante convencional, no persigue solo destensar músculos: busca devolver la sensibilidad al cuerpo y bajar el ruido mental, sin prisa y con un marco acordado de antemano.
Una sesión completa dura entre noventa minutos y dos horas. Ese tiempo es parte del método: el ritual necesita una fase de entrada, el masaje propiamente dicho y un cierre en silencio.
Las sesiones se dan en Palma de Mallorca y también a domicilio en toda la isla, incluyendo casa particular, villa u hotel, desde Portals y Andratx hasta Alcúdia o Santanyí.
No. Es un trabajo corporal profesional con límites claros que se acuerdan antes de empezar y se respetan siempre. El ritmo lo marca la persona que recibe la sesión.