La discreción no es una frase de marketing: es un protocolo. Así lo aplicamos, paso a paso.
No pedimos más datos de los imprescindibles para la cita. No hay registros, ni cuentas, ni listas.
WhatsApp directo y tono neutro. Si prefiere que borremos el historial tras confirmar, se hace.
Vestimenta y actitud de invitada, no de anuncio. En un hotel, un edificio o un puerto: nadie nota nada.
Condiciones claras por adelantado y formas de pago discretas. [Detalle de condiciones — pendiente]
No se guardan historiales de clientes ni listas de contactos, las conversaciones se eliminan una vez atendida la cita y la llegada al hotel o domicilio se hace con total naturalidad, sin señales que llamen la atención.
No. No hay formularios, ni registro, ni verificación de identidad del cliente. El único dato es el número de WhatsApp desde el que se escribe, y no se comparte con nadie.
No se realizan cobros online desde la web, por lo que no hay cargos con nombre comercial asociados. Las condiciones de pago se acuerdan directamente por WhatsApp.