Lady in Waiting · Mallorca
Mallorca tiene dos islas dentro: la de los chiringuitos y la otra. Esta guía va de la otra — las zonas donde una velada de nivel se disfruta con calma, buena mesa y cero ruido.
Son Vida es la referencia: villas, golf y los hoteles más exclusivos de la capital. A veinte minutos, el casco antiguo de Palma concentra la mejor gastronomía de la isla — ideal para una cena acompañada que empiece en un rooftop y acabe en una terraza del Borne.
Puerto Portals es el puerto deportivo por excelencia — cena junto a los yates y copa con vistas. Illetas y Bendinat ofrecen calas discretas y hoteles boutique, y Port d'Andratx es el atardecer más cotizado de la isla. Si el plan es a bordo, aquí entra la compañía para yates.
Deià y Valldemossa para una escapada de piedra, arte y silencio, y Port de Sóller para cenar frente a la bahía. Menos glamour de puerto, más romanticismo del bueno.
Pollença y Alcúdia reúnen los beach clubs con más estilo del norte; Cala Ratjada y Capdepera y Cala d'Or son la opción del este, con marinas tranquilas y villas privadas donde el plan puede ser simplemente no salir de la villa.